Cata: descubriendo los vinos Mamojà de Cerdeña

Ha sido un largo viaje ideal en la falda de los montes del Gennargentu, en Cerdeña, para nada privado de desafíos. Estoy hablando de los 11 vinos representativos de la Asociación Mamojà, que se degustaban en el evento organizado por el AIS de Nuoro y por Campagna Amica. Los sumilleres Francesco Deriu, Ivan Deriu y Antonio Massaiu nos acompañaron en este camino panorámico de los vinos de Mamoiada, en una mezcla de perfumes, sabores e historias, similares y distintas a la vez.

 

El Cru de Mamojà

Ya había visitado Mamoiada algunos meses atrás. Fue entonces que hice mi primera cata de algunos vinos de la zona y, entonces, me quedé impresionada por los productos, las historias y las personas, que con su cordialidad, simpleza y cálida acogida, nos contaban el fruto de su trabajo y de su pasión.

La historia de los vinos de Mamoiada nos lleva al 1855, cuando las hectáreas dedicadas a las vides eran 60. En la segunda postguerra, las hectáreas aumentaron a 200 y en 1970, con la fundación de la Cantina Social, llegaron a 400. Luego, en 1980 la cantina social no tenía éxito entre los viticultores y al final quebró. En cambio, en las dos décadas siguientes nacieron casi 200 bodegas familiares.

En el año 2000, 8 bodegas decidieron juntarse y así nació la Asociación Mamojà. El primer año se vendieron 3.000 botellas y el año siguiente 13.000. Hoy Mamojà cuenta con 20 bodegas, unidas por el valor fundamental de la búsqueda de calidad a través del respeto de la identidad del territorio y de los aspectos más nobles de la tradición local. Como decía antes, las 11 bodegas asociadas han participado a la cata organizada al ExMè de Nuoro. A continuación, vemos uno por uno los vinos allí presentados. Los describo por orden de cata.

 

Eminas vini di Mamojà

 

1- Nigheddu, Cannonau di Sardegna DOC 2016, Bodega Gaia

Graduación alcohólica: 13.5°

De un color rojo rubí, sus perfumes recuerdan frutos rojos maduros, ciruela, cereza, iris, especias, grafito y cilandro. En la nariz es intenso, complejo y fino. Degustándolo es cálido, suave y fresco. Los taninos son jóvenes, la sapidez es evidente, con una cierta estructura. Tiende a sus notas duras, pero es muy agradable por intensidad y persistencia.

 

2- Vikevike, Cannonau di Sardegna DOC 2016 de Simone Sedilesu

Graduación alcohólica: 14.5°

Un color rojo rubí, casi impenetrable. En la nariz descubrimos una nota de fruta bastante madura: guindas, ciruelas, mora. Y luego rosa de pétalo oscuro, violetas, regaliz. En la boca se encuentra un tanino evidente y elegante, que se suaviza de a poco. Sápido, con notas herbáceas; intenso y persistente.

 

3 Berteru, Cannonau di Sardegna DOC 2016 de Bodega Gungui

Graduación alcohólica: 14.5°

Observándolo, es rojo rubí denso. En la nariz es intenso: frutos rojos, regaliz, mora, y otras sensaciones minerales especiales. Al gusto encontramos un vino seco, cálido, que ya es suave, con algunos taninos y bien sápido. Decididamente listo para beber y de carácter.

 

4 Istimau, Cannonau di Sardegna DOC 2016 de Gianluigi Montisci

Graduación alcohólica: 15°

Se presenta con un color rojo vivaz casi transparente y con un cuerpo consistente. En la nariz llega enseguida la fruta: cerezas en alcohol, moras, regaliz. En el gusto es elegante, con una marcada frescura y una nota sápida.

 

5 Pub Agricolo Cannonau di Sardegna DOC 2016

Graduación alcohólica: 15°

De un color rojo casi transparente y cuerpo consistente. Apenas lo acercamos a la nariz la copa encontramos frutas y flores, con la rosa y la violeta que emergen con complejidad. Degustándolo descubrimos un vino cálido, justamente tánico, sápido, bastante suave y elegante.

 

 

6 Muzanu Isola dei Nuraghi Igt 2016

Graduación alcohólica: 15°

Color entre el rubí y el granate. De cuerpo consistente. En la nariz se encuentra la fruta madura (cereza, ciruela, mora, arándano), el regaliz, la canela, un aroma acaramelado, y el cuero. A medida que pasa el tiempo en la copa se sienten perfumes más complejos. En la degustación encontramos frescura, una nota balsámica y un tanino fino.

 

7 Eminas Cannonau di Sardegna DOC 2015

Graduación alcohólica: 15°

Es el vino de la única empresa de Mamoiada totalmente femenina. Observándolo en la copa, se ve una bella consistencia con un color rojo rubí. Sus aromas terciarios aparecen enseguida, y recuerdan el incienso, la madera, los frutos rojos, las especias, el regaliz, sensaciones balsámicas y siempreviva del monte (Helichrysum italicum). Al paladar se perciben bien la cereza y la mora. Sus taninos son elegantes y armoniosos.

 

8 Deledda, Cannonau di Sardegna DOC 2015 di Tenute Bonamici

Graduación alcohólica: 14°

De un rojo vivaz, este vino nos regala simpleza e intensidad. En la nariz revela frutas como cerezas, moras, ciruelas, y también flores y matorral mediterráneo. Y luego especias y un recuerdo de grafito. Degustándolo encontramos frescura y sapidez. Es cálido y suave, con un fuerte aroma de fruta en el final.

 

9 Zibbo, Cannonau di Sardegna DOC 2015 di Canneddu Marco

Graduación alcohólica: 15°

Con un color rojo tendiente al granate, este elegante vino nos regala una nariz compleja. Sus perfumes nos recuerdan el vino cocido, la ciruela seca, la mermelada de moras, y un tenue aroma a grafito. Al paladar está bien estructurado, elegante y placentero.

 

10 Sedilesu Giuseppe, Cannonau di Sardegna DOC Riserva 2010, Giuseppe Sedilesu

Graduación alcohólica: 15.5°

Un vino que ya con su color nos anticipa su madurez e imponencia. En la copa tiende al granate, y acercándolo a la nariz descubrimos aromas secundarios, complejos y elegantes. En la boca es suave pero aún presenta su frescura. Esta añejando en un modo muy elegante.

 

11 Tziu Simone, Rosato Barbagia Igt 2016 Cadinu Francesco

Graduación alcohólica: 16°

Con un color rosado coral y brillante, sus aromas recuerdan las frambuesas, las rosas, la flor de la vid y un recuerdo di algodón de azúcar. Probándolo encontramos frutas y flores, sumergidas en una suavidad delicada.

 

 

Y que me dices: ¿he logrado comunicarte el gran desafío de este viaje ideal? No ha sido fácil llegar al vino número 11, después de una explosión de aromas, sabores y particularidad. Hay que estar bien preparados, concentrados, y munidos de lapicera y anotador. Pero al final ha sido una gran satisfacción. Bueno, ahora nos quedan por catar los vinos de las otras 9 bodegas de Mamojà, y espero poder hacerlo pronto, quizás en mi próxima visita a Mamoiada. ¡Hasta pronto entonces!

 

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